domingo, diciembre 17, 2017

En tu mirada
clavándose en mis ojos
hubo un amor tan breve
que duró apenas un instante
y se perdió entre el tránsito
que nos unió y nos alejó.

viernes, octubre 27, 2017

Incompleto

Caminaba, cuando el día
no era noche todavía,
buscando cerveza fría,
un bar, una pulpería,
una cantina, un kiosquito,
aunque sea un lugarcito...
Fue por una mala transa
que llegó al fin de su vida
antes de lo que esperaba.

Como él mismo lo soñara,
murió con la cara intacta.

Recibió un tiro en la panza.
Me mira desde un lugar seguro,
a salvo de lo que pudiera hacerle,
con ojos bien abiertos, no se pierde
un solo movimiento de mi cuerpo,
porque el peligro que yo represento
la asusta demasiado, y no comprende
que yo soy para ella, y ella es todo
lo que yo sueño, es todo lo que quiero...
así que se refugia tras la gente,
y me observa, y pretende no hacerlo.
Yo era el tipo, y aunque aún sangraba casi no sentía dolor; ya me resignaba a esperar que cicatricen mis heridas.
Era el tiempo de plantearse nuevamente las ideas, los proyectos y los planes, en fin, de mirar de alguna otra manera los objetos y las cosas que me hacían ser y no ser todo y nada, nada y todo.

lunes, agosto 21, 2017

Veo las cruces recortadas
sobre las paredes grises,
siento vínculos sagrados
ocultos dentro de mí...
Dejo de ser y existir,
convirtiéndome en eterno.

viernes, junio 23, 2017

Quién ama al líder?

A lo largo de la historia hemos visto a grandes (no por ello menos nefastos) lideres que consiguieron dominar a las masas convenciéndolas de que hay un enemigo en común, y de que la única manera de sobrevivir es mantenerse alineados bajo la misma bandera, la misma causa común, los mismos preceptos. Esto genera en las masas cierto ámbito de confort del que temen salir, y han de proteger su lugar a capa y espada, no por bizarría sino por ignorancia. No conocen otros métodos que involucren algo más que sangre y sudor. Si acaso alguien osara cuestionar al líder sería de inmediato señalado, separado, amedrentado y hasta apedreado por los demás miembros de la masa, no por fidelidad hacia el líder o hacia la causa, ni por férreas convicciones, sino por temor, por miedo de ver en riesgo su propia posición en el conjunto, y venderían a una madre por conservar el sitio que les hace sentir parte de los cimientos de una estructura que en realidad es tan débil como las mentes de quienes la componen.